- Agosto 2009 -
Cuando las hormigas vuelven a invadir ,
El vientre se llena de orgullo,
las lágrimas se vuelven constantes.
La almohada de al lado se inunda,
empapándose el pelo que se vuelve hilo dental.
Las palabras se enredan,
los sueños se mezclan con la realidad,
adorando la ebriedad de sus protagonistas.
La gente se ríe
y ellos lloran
por imaginar un mundo
sin peces
ellos lloran por querer interpretar
la risa de los demás.
Se sacrifican por la felicidad deseada
dejando caer la esperanza,
atándose a las palabras.
Es qué nunca entenderán que sólo en el silencio está la verdad.
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