- Abril 2009-
Y en la décima canción perdí el aliento
ya no sé si hablaba, maullaba o gritaba.
A lo lejos reconocí su nuca,
mis manos se convirtieron asesinas
y en el quinto piso olvidé su especie.
Pero sé que alguna vez lo quise
y es por eso que todavía lo quiero.
mi garganta murió con la fantasía.
Fue cuando perdí el encanto,
me encerré entre monos rutinarios
y volví a padecer.
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