lunes, 27 de mayo de 2013

Quisiera morir



 - Mayo 2013-

 Quisiera morir el día que no esté condicionado por su nombre.
 Un día cualquiera en que dejé morirme en sus ojos para entregarme al naufragio infinito.
 El continente desconocido cubrirá  otoños invernales de hogares desvanecidos-
 Escuálidas, sin estructuras ni encanto, las primaveras quedaron desfallecidas en balcones decapitados.
 No habrá más palabras que el sin fin de las manos que tocan  melodías subterráneas.   
 No habrá más temor que la habitación vacía de amores de juventud.
 Las maletas empacadas recuerdan que algún día huiré del jardín desconocido.

 Quisiera morir el día que no tenga tiempo pasado,
 Un día  silencioso que haga olvidar la vida de películas lejanas.
 Ya no recuerdo su nombre ni su sueño de muchacha-
 Dos hombres la vieron huir por la estación- arrastrándose con su alma, olvidándose de amar entre melodías terrenales.
 Es el temor que atormenta a la vejez y a los hogares inciertos.
 Ella sólo quiere el mar, el viento y la música clásica para bailar sobre continentes desconocidos  en sueños de almohadas vecinas.
 Ella sólo quiere pasear entre rostros infinitos y desayunar sobre caricias de manos inciertas.

La mujer que muere los miércoles



- Abril 2013 -

Soy la mujer que muere los miércoles y renace en vísperas otoñales.
Muchacha de mares alejados, de vientos y planetas alineados,
no olvidéis pasear por jardines regando las flores de la memoria.
Los cuerpos se olvidaron las caricias del silencio y se entregaron a los días que se inventan con los nombres.
La ciudad se filtra en la soledad de las almas que han sido derrumbadas bajo las plegarias nocturnas esperanzas.
No hay rostros poéticos sobre cuerpos rutinarios que perdieron amaneceres y mares helados.
Ella comprende a los hombres que lloran el pasado,
tiempo pureza/niñez refugiada / mundos orientales/ inocentes melodías
de las voces que han sido asesinadas por las manos autoritarias.
No callarán los ojos naufrágos que pasean entre hormigas subterráneas.
Mujer de manos tristeza , no olvidéis abrazar a los hijos que han sido abandonados- sálvalos de promesas.
Muchacha; en ti habita todas las mujeres.
Las estaciones esperaron tu manto para refugiar la sombra vengadora.
No llores más muchacha, entrégate al invierno de los hombres que deslizan mañanas misteriosas.
La oscuridad del río quitó años al verano convirtiéndote en extranjera.
Las maletas se pudren con los cuerpos que no vendrán y las caricias se congelan con la ansiedad- de no saber , si algún día alguien le quitará los sueños y la invitará a pasear sobre piernas infinitas.

Un domingo cualquiera


- Febrero 2013-


Las paredes marcaron las horas de lobos solitarios,
Espíritus que danzan al compás de la eterna noche madrugada.
En busca festiva, trenes que se detienen en barrios fantasmas-
Nadie ánima caminar bajo la lluvia de un domingo cualquiera,
Perpetuo día que se repite como una plegaria nocturna.
Quién rezará bajo las sábanas recuerdos de máquinas -vapor.
Almas liberadas de todo mal se refugian en soles desconocidos,
Esperando volar sobre mares helados, las manos se extienden hacia raíces infinitas.
Ecos que susurran nombres extranjeros en busca de esperanza-
Primaveras invernales esperan el nacimiento de nuevas palabras.
Vecindarios que han perdido la magia de la niñez – de caminar sobre calles inciertas.
Cuerpos que tiemblan ser descubiertos por nuevos engaños.
Qué temerán aquellos poetas que florecen sobre vastas estaciones.
Transformándose en canciones subterráneas, temen ser descubiertos por lobos solitarios
que decoran noches circulares como vientos lluviosos de un domingo cualquiera.

Tempranas son las mujeres


- Enero 2013-


Tempranas son las mujeres que  pasean por las calles con sus moños nacientes,

Tempranas que se han sumergido en ríos contaminados perdiendo la soledad de sus cuerpos; entregándose al ritmo tardío  de las flores desplumadas.

Temprano sus silenciosas manos caerán sobre hormigas que huyen del pavimento-
Buscando salir de la oscuridad de los cuartos que han sido habitados en la niñez.

Tempranas voces cantarán en el nombre de los pechos vencidos-
Despertando a los hombres que juraron  no entregarse a las piernas infinitas.

Temprano mar que alumbra a las sirenas que han sido sacrificadas en las horas del mediodía- temen por su vejez y por aquellos  hijos que no vendrán.  

Tempranas chicas que lloran en los jardines con sus cuerpos derrumbados de timidez-
Sueñan con esperanza bailar en inviernos extranjeros.

Temprano sol que acaricia la pureza del silencio de las niñas dormitivas-
Fantasean con que vendrán otros soles que despierten sus tempranas madrugadas.

Tempranas palabras que suspiran  la libertad de las muchachas de verano-
que se envuelven con  flores buscando el placer de caminar sobre tierras desconocidas.

Tempranas mujeres que anhelan viajar hacia tempranas almohadas que refugien aquellas memorias de sus ojos en películas. 

Sólo en el silencio está la verdad

- Agosto 2009 -

Cuando las hormigas vuelven a invadir ,
El vientre se llena de orgullo,
las lágrimas se vuelven constantes.

La almohada de al lado se inunda,
empapándose el pelo que se vuelve hilo dental.

Las palabras se enredan,
 los sueños se mezclan con la realidad,
adorando la ebriedad de sus protagonistas.

La gente se ríe
y ellos lloran
por imaginar un mundo
sin peces
ellos lloran por querer interpretar
la risa de los demás.

Se sacrifican por la felicidad deseada
dejando caer la esperanza,
atándose a las palabras.

Es qué nunca entenderán que sólo en el silencio está la verdad.

Extrañas piernas

- Julio 2009 -

Extrañas piernas que se derriten con la mirada ajena,
Ebrias de soledad 
Llenas de whisky. 
Bajo la luz ,
Una danza silenciosa 
Pasos llenos de esperanza 
Que buscan el frío del sur,
vuelan por las montañas
hacia los cuerpos desnudos.
Las hormigas atraviesan los ojos de las miradas perdidas. 

Espejos suspirando flores marchitas que se dejaron morir bajo las manos asesinas.

Por eso


- Junio 2009-

Por eso yo me invierno y tu me floreces,
Porque me despojo y me bailas,
Porque me derrumbo y me ahondas.

Yo te hamaco y me inocencias,
Yo te nado y tu me sirenas.

Por eso yo te sueño y tu me duermes.
Por eso te sonrojo y me sonrojas.
Porque te embriagas y me laberintos.

Y te cosecho y me desiertas,
Y te tinieblas y me estrellas,
Y te río y me sombras.

Por eso yo te reino y tu me desplumas,
Por eso yo te riego y tu me nublas.

Por eso te escribo,
Por eso me truenas.

Arráncame las pestañas de un tirón



- Mayo 2009-

Quiero arrancarme las pestañas una por una y que se las lleve el viento,
Quiero desplumarme en invierno y arroparme con las palabras del silencio.

En el ropero carnívoros que se devoran hasta los dedos del pie.
En las avenidas  velociraptors,
En las veredas  amagasaurios,
En el barrio  tiranosaurios.


En las noches de insomnio devorar el diccionario
desde la  A hasta  la Z

Abandonar
Buenos Aires
Correr
Desaparecer
Escabullirme
Fugarse
Galopar
Huir
Inmensidad
Jalar
Kilométrica
Libertad
Morir
Nacer
Odiar
Peregrinar
Quitar
Retroceder
Salir
Terminar
Úlcera
Viento
Whiski
Xenofobia
Yo
Zalama

Ella se quería ir

- Junio 2009-

La tarde se silenció con las últimas palabras del mediodía..

En la habitación la membrana se desprende de los pies que tejen abrigos,

Una melodía  hace vibrar la palangana hasta inundar las flores envejecidas.

Un rostro de muchacha que quiere ser niña y tirarse en la cama con marmotas

Que sueñan con el silencio eterno.

Cuerpo invernal



- Mayo 2009-

Las botas se llenan de agua y las ideas se inundan de flores marchitas.

 En la habitación de al lado la cama flota en el mar de la niñez,
 las ideas abstractas de los sueños  más desamparados.

En la calle, suicidas fracasados
En la cocina, estéreos destructivos
En la ventana, hormigas que viajan hacía el jardín.

Tirarse de cabeza y caer en la laguna de palabras vacías,
transitar por el tren de las miradas abandonadas.
Escuchar las voces de los niños que gritan en los carruseles
las mismas canciones que cantaba en mi época de muchacha.

En las noches de invierno,
Un chocolate de menta,
Un cigarrillo
Un whisky
Una frazada y una almohada.

Y por qué no , una caricia que me haga callar. 

Ginebra



- Abril 2009-

En el jardín encontré hombres que se convirtieron en cucarachas,
Se metieron adentro de mis zapatos quitándome el apetito.

Aquella laguna de mi niñez no era el mar infinito.
Ahora el escenario esta vacío y las sábanas se congelan en la noche azul.

Ahora siento que tengo que huir,
Tengo miedo de convertirme en rinoceronte y no envejecer jamás.

En mi bolsillo el invierno ya no existe,
Sólo una colección de hojas secas que aprietan las muelas.

Tengo miedo de que me quiten la voz y que me arrojen junto a las flores desgarradas.
Tengo miedo de perder las palabras y que me arrojen al vacío carnal.

Tengo miedo de volver a abrir el puñal  y encontrarme con los mismo gusanos muertos.

Niña perdida


- Abril 2009-

 Ya no necesito esos ojos para curar el dolor.
 En mi pequeña alcoba encontré a la niña perdida,
 juntas lloramos,
 juntas levitamos.

Desde la ventana,
el pasado de las narices frías y las suaves caricias.

Entre las sábanas las manos que ya no quieren hundirse.

Ya no necesito esos labios para curar las palabras.
En mi pequeña alcoba encontré a la niña perdida
y me quedé con ella para siempre.

Mono Sapiens

- Abril 2009-


Y en la décima canción perdí el aliento 
ya no sé si hablaba, maullaba o gritaba. 
 

  A lo lejos reconocí su nuca,
   mis manos se convirtieron  asesinas
  y en el quinto piso olvidé su especie. 

  Pero sé que alguna vez lo quise
  y es por eso que todavía lo quiero.

  mi garganta  murió con la fantasía. 

  Fue  cuando perdí el encanto,
  me encerré entre monos rutinarios
  y volví a padecer.

Las plumas caen sobre el mar


- Marzo 2009-

Y voy decayendo lentamente sobre el mar blanco,
Adonde pertenecen los peces gigantes quienes  devoran el mundo
Con sus cuerpos corpulentos y sus dientes afilados.

Ellos no saben de sentimientos
Ellos no viven en la esperanza,
Ellos no comprenden de amor.

Me sumerjo  lentamente abandonando mi delicado cuerpo.
Me pierdo en la blancura máxima donde sólo existe la ceguera.
Abandono los colores primarios y nado sobre el negro y blanco.

Soy una sirena acromática que no busca nada,
Sólo intento sobrevivir en la poesía que se quiebra en la mirada ajena.

Me espantan.
Me alejo.

Las olas me llevan hasta la orilla  y yo las escucho atentamente.
Ellas tienen las palabras del viento.

Y en plena soledad me dejo llevar por la danza silenciosa
Que sólo unos pocos saben bailar.

Todavía no se han dado cuenta,
que sólo en el silencio,
Está la verdad.

Él es el viento más fuerte



- Diciembre 2008-

Él es el viento más fuerte.
Golpea en mi vientre y en mis pulmones
Haciéndome respirar,
Ahogándome.

Él es el viento que robó mis entrañas,
Llevándose las palabras más ridículas,
Y los besos más tímidos.

Él es el viento que me despojó en primavera
Y me abandonó en invierno.

Él es el viento que sacude mi estómago,
Él es el viento que pertenece al mar.