- Junio 2013 -
Porque nadé en sus palabras, extrañe mi mente.
Porque habité su cuerpo, abandoné mis palabras.
Porque sumergí en sus creencias, deshabité mi cuerpo.
Porque me entregué a su religión, encontré mis creencias.
Porque imaginé sus películas, sumergí mi religión.
Porque caminé sus
jardines, olvidé las poesías.
Porque recorrí su espíritu, perdí mis flores.
Porque soñé en su cama, encontré mi espíritu.
Porque juré sus
promesas, desconocí mi silencio.
Porque ahonde sus ojos, encontré mis sueños.
Porque bailé sus caricias, juré mis promesas.
Porque cerró los ojos, expresé mi baile.
Porque hamacó torres circulares, asesiné los intérpretes.
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